sábado, 6 de enero de 2018

Somos muchas ovomamás

Pues resulta que ser infértil no es una novedad. Recuerdo perfectamente las palabras de mi doctora cuando empecé el tratamiento y le pregunté si la ovodonación era una opción habitual en la clínica. Me habló que la ovodonación sumaba ya un 25% de todos los tratamientos de reproducción asistida. Os hablo de hace ya ocho años con lo cual es más que probable que ese porcentaje haya aumentado.  Me pareció una barbaridad teniendo en cuenta que todas las parejas que yo conocía habían sido padres de la manera tradicional y a la primera (que se estila mucho decir esto y aún no entiendo el porqué). Incluso añadió que posiblemente mis hijos no fueran los únicos niños concebidos por ovodonación en el entorno en el que se movieran cuando fueran más mayores. 
Pues es totalmente cierto. Si antes de descubrir mi infertilidad todas las mujeres que conocía habían sido madres sin ningún problema a partir del momento en que lo supe me di cuenta que desgraciadamente el mundo estaba lleno de mujeres con problemas para concebir como yo. 
Yo nunca he escondido esa dificultad y siempre he tratado el tema con mucha naturalidad. A fin y a cuentas bastante pena ya tenía yo como para tener que esconderme y no poder desahogarme. Y es entonces cuando aparecen personas que están pasando por lo mismo que tú, que conocen a alguien que está en tu misma situación... y aunque parezca una bobada te sientes menos sola en el camino y en cierto modo te reconcilias contigo misma. Es curioso pero me pasó lo mismo cuando tuve el aborto del anterior embarazo. No conocía a nadie que hubiera sufrido un aborto y fue pasarme a mi y resultaba que casi todo el mundo había sufrido uno o conocía a alguien cercano que había pasado por lo mismo que yo. 
Y lo mismo me está sucediendo con la ovodonación. Aunque este tema para mi es más delicado y como sabéis quienes habéis leido entradas anteriores sólo lo he compartido con mi entorno más íntimo. Cuando me sometí al tratamiento creí que sería la única persona conocida que habría pasado por esta técnica de reproducción asistida pero resulta que no es así. Mi mejor amiga como sabéis si habéis leído en alguna entrada más antigua también es mamá gracias a la ovodonación, un amiguito de Piruleta también fue concebido así, la hija de una amiga de mi madre también consiguió ser madre así, la cuñada de mi cuñada tiene dos nenas por ovodon... y si empiezo a contar la cantidad de amigas  (muchas conocidas en persona y otras tantas a través de las redes sociales) me doy cuenta de que somos muchísimas las mujeres que hemos conseguido el sueño de ser madres gracias a la ovodonación. Muchas, cada vez más afortunadamente.


4 comentarios:

  1. Sólo hay que fijarse en la cantidad de mellizos que hay

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    1. Cierto. El numero de mellizos se ha incrementado notablemente debido a los tratamientos de reproduccion asistida.

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  2. Pasando a saludar

    Gracias que existe la donación, de sangre, de órganos, de óvulos y de espermatozoides, que a podemos tener oportunidades, que de otra manera no tendríamos

    Un besico

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    1. Hola guapetona! Bienvenida de nuevo. Pues eso mismo digo yo. Gracias a la generosidad de otras personas yo he podido ser mamá.

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